Historia Naval

La mayor tragedia aeronaval argentina en la Antártida

El 15 de septiembre de 1976, el Lockheed SP-2V5 Neptune matrícula 2-P-103 de la Escuadrilla Aeronaval de Exploración de la Armada Argentina se estrelló durante un vuelo glaciológico.


jueves 15, septiembre 2022

El 15 de septiembre de 1976, el Lockheed SP-2V5 Neptune matrícula 2-P-103 de la Escuadrilla Aeronaval de Exploración de la Armada Argentina despegó a las 8.40 de la Base Aeronaval Río Grande para realizar un vuelo de exploración glaciológico a la Península Antártica.

Su misión era un vuelo de reconocimiento de hielos en el Pasaje de Drake, sobre la ruta de navegación que a partir del mes de diciembre navegaría el rompehielos ARA “General San Martín”, en cumplimiento de la Campaña Antártica 1976/77.

La dotación estaba integrada por su Comandante, Capitán de Corbeta Arnaldo Mutto; el Teniente de Navío Miguel Barraz; el Teniente de Navío Carlos Migliardo; el Teniente de Corbeta Claudio Cabut; el Suboficial Segundo Nelson Villagra; el Suboficial Segundo Juan Noto; el Suboficial Segundo Reimberto Brizuela; el Cabo Principal Omar Campastrini; el Cabo Primero Benjamín Scesa; y el corresponsal (camarógrafo) de Canal 13 TV Ushuaia, Rodolfo Rivarola.

A las 12.45, ante la ausencia de comunicación radial con el vuelo, la Torre de Control de Río Gallegos declaró al vuelo en emergencia. Comenzó así un amplio operativo de búsqueda y rescate por aire, mar y tierra.

Entre las unidades que lo buscaron se encontraban otro avión similar, el Neptune matrícula 2-P-101, que estaba realizando un vuelo sobre el archipiélago fueguino, que inició de inmediato el cruce del Pasaje de Drake para buscar el avión en emergencia.

Luego de sobrevolar la zona durante varias horas, bajo severas condiciones de formación de hielo, regresó a su base por fallas.

Con el mismo avión y tripulación continuaron la búsqueda los días 16 y 17 de septiembre sin resultados positivos. Después de una intensa búsqueda, los restos del avión fueron localizados recién el día 18 de septiembre desde el avión Hércules C-130 matrícula TC-67 del Escuadrón I de la I Brigada Aérea y el día 24 del mismo mes confirmaron el hallazgo, desde el avión DHC-6 Twin Otter matrícula T-85 de la dotación de la base Marambio, que por sus características pudo volar a menor altura en esa zona montañosa. Se había estrellado en el Cerro Barnard en la isla Livingston, del Archipiélago de las Islas Shetland del Sur.

Hubo que esperar hasta enero de 1977 para intentar el rescate de los cuerpos de los integrantes de la dotación del avión naval. En esa tarea, cuando daba apoyo a la expedición que por tierra intentaba el ascenso a más de 1.500 metros de altura, con una ladera de hielo inclinada a 70 grados, un helicóptero Bell 212 de la Aviación de Ejército (AE-451) se precipitó a tierra, falleciendo sus tres tripulantes: el Teniente Primero Mario García, el Teniente Alejandro Merani y el Sargento mecánico Ricardo Segura.

Ante la tragedia, la mayor registrada desde el comienzo de la presencia antártica argentina, se decidió no volver a intentar el rescate de los cuerpos. Son centinelas eternos, guardianes aeronavales de los cielos antárticos argentinos.

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