Mar Adentro
“Es un honor navegar en aguas antárticas”
viernes, 10 de abril de 2026
El Teniente de Fragata Auditor Alejandro Francisco Pacheco Roth relata la experiencia de haber participado en las últimas etapas de la Campaña Antártica de Verano (CAV) 2025/26 a bordo del rompehielos ARA “Almirante Irízar”.

Oriundo del barrio de Balvanera de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA), Alejandro egresó de la carrera de Abogacía en la Universidad Argentina de la Empresa (UADE) y está finalizando su formación de grado como Licenciado en Historia en la Universidad de Buenos Aires (UBA).
Nació en CABA y menciona también con mucho cariño sus raíces entrerrianas, ya que recuerda con pasión las innumerables vacaciones vividas en familia, recorriendo los lagos del sur así como los arroyos de las Islas del Ibicuy que frecuenta, por ser el lugar donde vivieron sus abuelos.
Sus padres, Alejandra y Francisco, y su hermana Carolina son todos abogados como él, y constituyen su permanente soporte en la vida. Su camino parecía marcado por las leyes, sin embargo, en su esencia emergía una herencia marinera y militar que no tardaría en manifestarse.

“Creo que mi vocación y amor por el mar es una herencia de honor: mi bisabuelo materno fue un oficial condecorado con la Cruz de Hierro en la Primera Guerra Mundial, y mi abuelo paterno fue marino mercante. Crecí fascinado por las historias que me contaban sobre ellos y fueron la razón por las que me interesó ingresar a la Armada Argentina y tener la posibilidad de navegar”, relata el Teniente Pacheco Roth.
Concluidos sus estudios en Abogacía, decidió inscribirse en la carrera de Historia. “Desde chico siempre leí mucho y me interesaba la historia medieval y antigua, de Grecia y Roma. Cuando terminé el colegio me decanté por abogacía, pero siempre tuve el deseo de ser historiador”, relata.
A finales de 2022, ingresó a la Armada realizando el Curso de Integración Naval (CUINA) y egresó como Oficial de Marina Auditor del Cuerpo Profesional, resultando el primer promedio de la Promoción Nº 73: obtuvo los premios Escuela Naval Militar y Claustro de Profesores al mejor promedio general y académico, respectivamente.
“Haber sido premiado en la Escuela Naval fue un gran orgullo para mí, pero mi verdadero sueño es ser un referente en el asesoramiento jurídico de operaciones navales complejas. Me apasiona el despliegue operativo y aspiro a tener un rol significativo en la aplicación del Derecho del Mar en nuestras aguas jurisdiccionales y en la defensa de nuestra soberanía”, asegura.

Vivencias antárticas
“Esta experiencia en el continente blanco es una oportunidad única que culmina un ciclo de aprendizaje operativo intenso”, detalla. “Viví un contraste profesional muy enriquecedor. En este último tiempo, primero navegué en el patrullero ARA ‘Piedrabuena’ participando en el control del mar en la milla 200 durante la Operación Grifón XVI, luego en el destructor ARA “La Argentina”, y también fui parte de una regata a bordo del yate ARA “Fortuna III”.
Cuenta que antes de partir a su experiencia antártica se encontraba destinado en la Dirección General de Personal y Bienestar de la Armada (DGPN) desempeñándose como Ayudante en Jefe de la División Asuntos Militares del Departamento Asesoría Jurídica, donde retornó al finalizar la campaña. Mientras cumplía con sus labores cotidianas, surgió esta oportunidad de realizar la segunda y tercera etapa de la CAV 2025/26.
A bordo del “Irízar”, y con el propósito de obtener recursos académicos para realizar su tesis de grado, llevó a cabo una recopilación de material fotográfico, audiovisual e información sobre la Antártida, sus bases y la CAV.
“Mi intención es escribir sobre la inserción de Argentina, desde un enfoque histórico y geopolítico, en el continente blanco tras la firma del Tratado Antártico, contextualizando la importancia de la cooperación científica, el despliegue logístico militar y la administración del territorio”, destaca.
Y agrega: “Desde mi rol de auditor, también busco encuadrar las nociones legales surgidas del Sistema del Tratado Antártico, inherentes al reclamo de soberanía de nuestro país sobre el territorio”.
Sobre su experiencia, en la que conoció las bases antárticas conjuntas permanentes Orcadas, San Martín, Belgrano II y Carlini, explica: “Es muy buena desde el punto de vista profesional, ya que me dio la posibilidad de conocer el entorno geográfico sobre el que realizo mi trabajo académico. Y desde lo personal, es un honor y una gratificación representar a nuestro país y a la Armada navegando en aguas antárticas, cumpliendo con mi servicio a la Patria”.
Fuera del ámbito naval, Alejandro es un apasionado por los deportes e idiomas: es patrón de yate, practica tenis y ajedrez en forma competitiva y se formó como buzo deportivo especializado en naufragios y Nitrox.
Del mismo modo, estudió inglés y actualmente se encuentra aprendiendo alemán: “Hoy en día combino todas mis actividades para darle forma a mi gran interés en las temáticas de historia antártica, naval argentina y todo lo relacionado con naufragios históricos”, narra.
Para el Teniente Pacheco Roth, la Armada Argentina es la “conciencia vigilante” del Mar Argentino. “Somos los custodios de nuestra identidad en el mar. Servir a la Patria es para mí un compromiso absoluto; es honrar el legado familiar aportando mi profesionalismo jurídico para proteger los intereses de la Nación, ya sea velando por el bienestar del personal o defendiendo nuestra soberanía en el mar argentino, nuestras islas en el Atlántico Sur y la Antártida”, concluye.
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