Operativas
Concluyó la operación “Mare Nostrum XI”
miércoles, 20 de mayo de 2026
Durante su desarrollo, ante la formación de una ciclogénesis buques pesqueros ingresaron dentro de la Zona Económica Exclusiva para resguardarse, mientras eran controlados por aeronaves de la Armada Argentina, bajo el control operacional del Comando Conjunto Marítimo, dependiente del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas.

En esta oportunidad participó el patrullero oceánico ARA “Contraalmirante Cordero”, con asiento en la Base Naval Mar del Plata, que actuó como núcleo de comando en el área de operaciones, llevando a bordo a personal de la Agrupación de Buzos Tácticos, integrantes de la dotación de Visita, Registro y Captura (VRC), quienes aportaron su especialización para el abordaje e inspección de embarcaciones en situaciones de riesgo o bajo condiciones meteorológicas adversas.
Integrado por aeronaves P-3C Orion de la Escuadrilla Aeronaval de Exploración, desplegadas desde la Base Aeronaval Trelew, y B200, de la Escuadrilla Aeronaval de Vigilancia Marítima con base en la Base Aeronaval Punta Indio, el componente aeronaval operó de manera coordinada a través de plataformas de exploración y vigilancia de largo alcance.

Articulación que permite al Estado Argentino ampliar su cobertura habitual y optimizar el monitoreo de las flotas pesqueras extranjeras apostadas en la zona adyacente a la Milla 201, con especial atención sobre los buques poteros dedicados a la extracción de calamar y las unidades arrastreras que operan sobre la merluza. Asimismo, el seguimiento incluyó a buques tanque y “reefers” (frigoríficos), que facilitan la permanencia prolongada de las flotas internacionales en alta mar.
Promediando la segunda semana del despliegue, que comenzó el pasado domingo 3 de mayo, y ante la formación de una ciclogénesis en el Atlántico Sur, buques pesqueros ingresaron dentro de la ZEEA para resguardarse en una zona segura frente a Puerto San Julián, provincia de Santa Cruz, debiendo mantener encendido su AIS (Sistema de Identificación Automática) y sin desplegar sus artes de pesca.

Mientras que se verificó mediante vuelos de control con una aeronave P-3C Orión que no se desarrollaran tareas de pesca durante su permanencia y, una vez finalizado el temporal, el patrullero confirmó el egreso de las embarcaciones hacia el área exterior.
Durante todo el desarrollo de la operación se desarrollaron exhaustivos procedimientos de identificación, registros fotográficos y relevamiento de datos técnicos, información que alimenta directamente la base de datos táctica del COCM, fortaleciendo el seguimiento histórico y estratégico de la actividad pesquera en el límite exterior de la ZEEA.
El despliegue, que contempla un ciclo de alta intensidad operativa destinado a la vigilancia y el control efectivo de los espacios jurisdiccionales argentinos, busca no solo la presencia disuasoria, sino también la consolidación de procedimientos que garanticen la protección de los recursos naturales en el Atlántico Sur.
A través de la operación “Mare Nostrum XI”, la Argentina reafirmó su voluntad soberana y fortaleció el Sistema de Defensa Nacional mediante una vigilancia activa, sostenida y permanente de sus riquezas marítimas, consolidando la presencia del Estado en un espacio estratégico para el desarrollo y la defensa de la Nación.

Protección de los intereses marítimos
La amplitud del Mar Argentino, su relevancia estratégica y su proyección hacia el Atlántico Sur y la Antártida generan desafíos constantes en materia de defensa y control de los espacios marítimos bajo jurisdicción nacional y de interés.
En este escenario, la Armada Argentina ratifica su firme compromiso con la protección de los intereses marítimos del país, la vigilancia y el control de esos espacios, la seguridad de la vida humana en el mar y el respaldo a la política exterior mediante su presencia naval.
El mar es una fuente clave de recursos, comercio y crecimiento, pero también exige capacidades acordes a su magnitud y complejidad. Por ello, disponer de una Armada moderna, versátil y tecnológicamente actualizada constituye una necesidad estratégica.
La incorporación sostenida de buques de superficie, submarinos y aeronaves con estándares actuales permitirá potenciar la vigilancia, el control y la disuasión, asegurando una presencia continua y eficaz en el ámbito marítimo.
