Operativas
Se realizó un desembarco anfibio
martes, 2 de junio de 2026
Estuvo bajo la conducción del Comando de la Brigada Anfibia de la Infantería de Marina y el Comando de la Flota de Mar.

La unidad, al mando de la Capitán de Corbeta Érica Bibbo, llevó a bordo 242 tripulantes entre los cuales se encontraban 120 infantes de Marina y 58 Aspirantes de la Escuela de Suboficiales de la Armada pertenecientes a diferentes especialidades. También embarcaron Guardiamarinas que revistan en diferentes unidades de la Flota de Mar.

Las actividades tuvieron como propósito central el desarrollo de un adiestramiento integrado; un ejercicio de comando y control; el conocimiento mutuo entre componentes en el desarrollo de operaciones anfibias; y la preparación para futuros ejercicios planificados por el comando superior.
La campaña inició con una incursión anfibia proyectada desde el TRCB y con apoyo de fuegos de la corbeta ARA “Rosales” (CBRO). La operación contó además con el apoyo de la Compañía de Botes de Asalto del Batallón de Vehículos Anfibios N°1 (BIVH), un grupo de enlace del Batallón de Comunicaciones N°1, y la Sección de Exploración de la Compañía Apoyo Operativo (CKAO) de la BRIM.

Luego, las fracciones de reconocimiento obtuvieron información detallada sobre la situación enemiga planteada en el terreno, procedimiento que resultó clave para ajustar las órdenes antes de proceder al asalto contra el objetivo. Paralelamente al avance terrestre, se ejecutaron tareas de spoteo de fuego naval, dirigiendo y ajustando con precisión los apoyos de artillería simulados para la neutralización de objetivos clave.
También se emplearon en el adiestramiento vehículos aéreos no tripulados de la CKAO, dotados con cámaras térmicas, que proporcionaron precisión para el guiado de las fracciones antes de traspasar la línea de partida, en condiciones de visibilidad reducida, y para el guiado de apoyos de fuego.
Este tipo de adiestramientos integrados, que combinan eficazmente los medios de la Flota de Mar con las unidades de la BRIM, reafirman la capacidad de la Armada Argentina de proyectarse a tierra, consolidando a sus Batallones como herramientas fundamentales para la defensa de la soberanía nacional.

Adiestramiento de unidades de superficie
Durante la primera jornada, el TRCB permaneció junto a la CBRO en el fondeadero “Charly”, desde donde se llevó a cabo la incursión anfibia en dos oleadas de desembarco distribuidas en 8 botes: 6 pertenecientes al BIVH y 2 al transporte de la Armada.
Una vez concretada la actividad, las unidades realizaron por la noche ejercicios de comunicaciones, banderolas y foco, mientras que a la mañana siguiente se adiestraron en procedimientos de visita, registro y captura (VRC) y prácticas con embarcaciones menores.
Luego, el TRCB determinó una zona de operaciones cerca de la boya faro para iniciar un adiestramiento individual, donde pudo desarrollar ejercicios de abandono, lucha contra incendios, control de averías, gobierno desde estaciones secundarias y maniobras de hombre al agua.

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