Mar Adentro
“Mi propósito es ver por el otro”
viernes, 28 de agosto de 2026
La Comisario Analía Domínguez comparte su trayectoria y qué la motiva a estar al frente de la División Guardias y Servicios de la PEN.

Ese sendero, que comenzó en 1995, la llevó a convertirse en la actual Jefe de la División Guardias y Servicios de la PEN, con más de un centenar de agentes a cargo brindando seguridad en toda la Base Naval Puerto Belgrano.
“Creo que es una de las tareas más dedicadas y que requieren mucho amor a la función —asegura—. Trabajé muchos años como oficial de servicio, con frío, con horarios diversos y con la tarea de llegar a casa y atender a mi familia. Hoy, con esta jerarquía, mi propósito es velar porque al personal no le falte lo que necesita para trabajar.”

De Punta Alta por elección
Aunque Analía nació en la ciudad de Córdoba, se siente puntaltense: “Tengo toda mi vida acá”, dice. Sus padres se conocieron allí, formaron una familia, nacieron sus dos hermanos varones y, cuando ella tenía cinco años, se mudaron a Punta Alta.
Acá cursó la primaria en la Escuela Nº 1 y el secundario en el Ex Colegio Nacional. Al poco tiempo de terminar sus estudios ingresó a la PEN impulsada, en parte, por el ejemplo de su tía Alicia y también por una necesidad laboral. “Había dejado el Profesorado de Psicología para dedicarme a mi primer hijo; tenía 22 años y necesitaba trabajar. Se abrieron dos vacantes femeninas y yo conseguí una”, relata.
Primero cumplió funciones como agente y luego, tras rendir el Examen de Competencias en el 2004, pasó al cuerpo de oficiales. Se desempeñó en casi todos los destinos de la Fuerza, pero uno de los que más recuerda y atesora fue su llegada a la entonces recién creada División de la Mujer.
Era el 2006 y, como antes había ocurrido con su tía Alicia, ahora le tocaba a ella ser pionera. Fueron diez años de aprendizaje y crecimiento, en contacto con otras áreas similares de la comunidad local y con el desafío de visibilizar las problemáticas que atravesaban las mujeres en la sociedad.
“Aprender a escuchar a la otra persona fue el motor de una evolución en la atención de las mujeres”, dice Analía. Esa experiencia también dejó una enseñanza que hoy lleva a su función actual: “Ver por el otro”.

El trabajo y la familia
Analía cuenta que en la PEN hay actualmente más de 120 mujeres. Recuerda que los comienzos no fueron sencillos para las agentes y oficiales, pero con el paso de los años lograron ser visibilizadas y tenidas en cuenta dentro de la Institución.
Su propia historia está atravesada por ese proceso, pero también por el desafío de compatibilizar una carrera exigente con una familia: “Como toda madre que tuvo que salir a trabajar, algo sacrifiqué. El tiempo que no estás con tus hijos no vuelve. Uno trata de compensarlo con tiempo de calidad. Hubo épocas que tuve que llevar adelante sola la casa, así que estuvo todo sobre mí. No fue fácil, pero tampoco imposible”.
Hoy sus hijos tienen 35 y 28 años, al tiempo que Analía transita la etapa final de su carrera, ya cerca del retiro. Al mirar hacia atrás, rescata aquello que considera su mayor legado como madre: “Lo mejor que les pude dar fue el ejemplo y la dignidad de trabajar”.
Además, se anima a analizar su trayectoria desde una perspectiva espiritual y afirma: “Si hoy estoy en este lugar, no es por mí, sino porque Dios me ayudó”.

Una nueva etapa
El camino que transitó por la función policial le permitió comprender que, después de tantos años de servicio, su tarea ya no pasa solamente por cumplir una responsabilidad operativa, sino por acompañar y cuidar a quienes están a su cargo. “Ya que tuve el privilegio de llegar a esta jerarquía, ahora mi propósito es ver por el otro”, resume Analía.
Esa idea atraviesa su manera de ejercer su Jefatura. En el epílogo de su trayecto en la Fuerza, su mirada está puesta en el personal que queda detrás. Que cada agente cuente con las herramientas necesarias para cumplir su tarea y que la Institución continúe creciendo, forman parte de sus principales objetivos. “Todos tenemos el mismo norte: que esta Policía centenaria siga mejorando cada día, tanto en lo profesional como en lo personal”, concluye.